Escuadra

escuadra

El ángulo, le llaman. No se puede ir más allá. Ni más arriba, ni hacia el otro lado. El límite. Todo debe entrar por ahí. Unos centímetros que bailan al antojo de un césped irregular. Un mal bote, le pegas un poco más hacia afuera y la pelota se va al palo. O una racha de viento en el momento justo, que la levanta un poco y la estampa contra el larguero. O el defensor que desvía una pedrada que se iba a Cuenca y que, de repente, entra por ahí, por la escuadra. Que Deco también tiene mérito.

Son centímetros que también pueden ser segundos. Te das la vuelta cuando estabas a punto de cerrar la puerta porque te olvidaste las llaves. Y entonces te cruzas con esos ojos que te van a proteger contra todo y agradecerás durante toda tu vida ser un despistado sin remedio.

Las escuadras. Ser estrella o estrellarse. Lo único cierto es que hay que tirar.

Que la vida que ens hem perdut simplement no existeix

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s