From Amalia to the river

A semana pasada abrín o blog a partir dunha experiencia no bus de volta a casa dende Sabón. Onte tampouco me puiden resistir tras outra gran vivencia cando viña no coche. A este paso, voume ter que replantear o título deste blog.

Pola mañá soio escoitar a tertulia, pero pola tarde, cansado das clases e con ganas de descanso, poño música a toda tralla e vou cantando. Onte, cando ía cambiar o CD, escoitei na radio: “Ponme unha canción de Brus Pristín“. Aquí se lía, pensei. O programa era un magacine de tarde, unha especie de Luar radiofónico interactivo no que a presentadora pasa a tarde escoitando a maiores (e non tan maiores) galegos que adican unha canción, contan a súa vida, e de paso, fan amigos radiofónicos.

Amalia, que así se chamaba a muller, tiña clara a súa elección. “Quero unha canción que se chama ´Gritis Jis`”. A presentadora, despois de preguntarlle á señoriña se quería decir “Glory Days” (“será esa”, dixo a muller, non moi convencida, pero segura da súa pronuncia) explicoulle que eso era un disco, onde estaban as mellores cancións do tal Pristín.

Entón, comenzaron as adicatorias de Amalia. Comezou a recitar coma se as tivera memorizadas ou anotadas nun papel (non sei que sería mellor). Reproduzo textualmente: “A Carme de Ferrol, María de Coruña, María de Ourense, Nuria de Muros…LLAMA!, Carme de Cespón, Luis de Ourense, José de Ferrol, Manolo de Sampaio, de Carballo, de Paiosaco, María de Pontedeume, María de la O…

Tal cual. A presentadora, abrumada, decidiu escoller un tema ao chou, e adiviñade cal foi…


Gracias, Amalia. Alegráchesme a viaxe.

P.D.: Hoxe estaba chegando a casa e Amalia chamou outra vez. Dixo que aínda que chovera, ía coller o “paragüero” e dar un paseo por Riazor. E pediu Ansiedad de Nat King Cole. E repetiu as adicatorias exactamente igual que onte. Enorme. Mañá, se volve a chamar, grabareino.

Ciudadano DJ

Al final he caído. Lo importante no es hacer un blog, sino mantenerlo. Lucharé con todas mis fuerzas para conseguirlo. Pero es que hoy ya no me he podido resistir. El de la foto es el mítico “Cani bizco”. A algunos os había hablado de él, otros ya lo conociáis. Por si acaso, os lo presento.

Bienvenidos. Como dice el gran Joaquinmi101, espero os guste.

Hoy iba en el bus para casa. En una parada ha empezado a sonar “Bailando por ahí“. “Alguna persona discreta que la tendrá de tono de llamada”, pensé. No sabía de dónde venía la voz de Juan Magan, hasta que pasa por mi lado un cani quinceañero de mirada retadora. En su mano, el móvil con el volumen bien alto, como quien coge por el culo a su novia cachonda por la calle para que todo el mundo se entere de que es suya. Como el conductor tenía la radio apagada, supongo que el chaval, en un arranque heroico de civismo, decidió que si pagábamos el bus, teníamos derecho a escuchar música. Como debe ser.El cani bizco

Es un fenómeno curioso el de estos ciudadanos. Supongo que los DJ´s también sufren la crisis. Y claro, no hay para todos. Mientras tanto, pinchan en el bus, en el metro y en la calle, como perroflautas 2.0, esperando a algún cazatalentos que los reclute y haga de ellos un David Guetta, o un Paquirrín.
Habría que compensarlos de alguna forma por su labor.  No sé, dándoles gratis los billetes de transporte, o poniéndole un sombrero para que le echen monedas cuando están sentados en algún portal/escaparate. Pero nada, así nos va. Una generación tan preparada compartiendo desinteresadamente su talento.
Creo que fui el único que giró la cabeza cuando el licenciado fue hacia el fondo del bus. Y eso que la media de edad era más bien de Luar. Ya sonaba “Give me everything“. Silencio. Hasta creo que alguno estaba bailando en su interior. Cuando Pitbull aún no se había callado, el músico se bajó del bus.
No había pasado nada. Todo era normal. Todos estuvimos a punto de decir algo, pero callamos. Creo que el chaval también estuvo a punto de pedir unas monedas por su actuación.
Yes, Mr Bowie. There is Life on Mars. Y nosotros somos los marcianos.

Sentidiño.